Nos conocíamos desde muy jóvenes, pero nuestras vidas habían tomado caminos distintos. Nada hacía presagiar que el caprichoso destino volviera a acercarnos de nuevo, pero así fue. Las frustraciones de toda una vida y una inmensa tragedia volvieron a unir nuestras vidas y ello ha sido el desencadenante de haber llegado a esta situación.
Una serie de casualidades que abrió las puertas a mi fantasía desbordante y dio pie a llegar a la situación en la que nos encontrábamos ahora, uno frente al otro, con los torsos desnudos, con las miradas deseosas, nuestros volcanes de lujuria y pasión a punto de estallar, la imaginación desatada, pero la mente confusa por las malditas reglas sociales que esta sociedad nos ha impuesto en nuestro subconsciente.
Los hechos ocurrieron sin premeditación, simplemente sucedieron. Nuestra amistad resurgió vivamente y lo que, en principio, solo eran unas pocas horas compartiendo confidencias, fue, poco a poco, convirtiéndose en costumbre. Éramos simplemente dos amigos a los que les gustaba estar juntos, a mi me gusta mucho hablar y él parecía encantado de escuchar. Nos reuníamos todos los jueves, lo elegimos como nuestro “día” especial.
En uno de ellos él sugirió que le acompañará a verificar un pequeño problema que había surgido en uno de sus almacenes y así lo hicimos. El trabajo estaba llegando a su fin, solo le faltaba rematar un pequeño detalle fuera de la nave para el cual necesitaba mi ayuda, no había nadie más en la fábrica. Subí a la escalera de mano donde él estaba ya encaramado. El sol estaba en todo lo alto y el calor era evidente. Nuestros cuerpos se estaban rozando constantemente, ya que en la escalera de mano, no podíamos estar de otra manera. Nuestros fluidos corporales, se entrecruzaban, y nos sonreíamos en cada cruce. Bajamos los dos para cambiar la escalera de sitio, y en aquel momento, estalló una lluvia fina, persistente y fresca. Eran los aspersores de regar el jardín donde estamos trabajando. En un momento nos mojamos casi enteros. Era agradable la sensación de frescor al mojarnos con el agua, y más en un día caluroso como el que hacía.
Empezamos, casi sin darnos cuenta, a jugar con el agua que nos bañaba, empujándonos para mojar más al otro. Resbalé en el césped mojado quedando tendida boca arriba, con la camiseta completamente mojada y mis indiscretos pezones bien marcados, y su vista fija puesta en los mismos. Nuestras miradas se cruzaron, y no pude menos que ruborizarme, sentir vergüenza, por esa mirada lasciva, ansiosa y morbosa que le había lanzado. Él se percato de la misma y como si no pasara nada, me ofreció su mano tendida para ayudarme a levantar.
No sé que pudo pasar por mi mente en esos momentos, debió ser mi instinto salvaje…pero me jugó una mala pasada y en vez de izarme con su ayuda, le arrastré conmigo al suelo. Le venció fácilmente la sorpresa y cayó a mi lado riendo. Era un simple juego, pero no por ello pude dejar de observar como seguía fijo en mis pechos húmedos y ver crecer en su pantalón el deseo, muy a su pesar, ya que intentó disimularlo enseguida sentándose en el suelo buscando un sitio más seco.
Me puse en pie, mojándome, a sabiendas que sus ojos estaban clavados, como hipnotizados, en mis senos mojados cubiertos por la camiseta, que no ocultaba ya nada. Me dirigí hacia él, apareciendo por medio de la lluvia quitándome la camiseta chorreante. Sus pantalones no podían ya disimular el crecimiento experimentado por esta visión. La imaginación me desbordaba. Los cuentos de las mil y una noches, se me quedaban pequeños. Sus miradas disimuladas de mis pechos hacia mi bajo vientre, no me pasaron desapercibidas, lo que provocaba aún más su desbordamiento, entre la hinchazón y la cintura del pantalón que parecía querer aflorar al exterior. Me fui acercando lentamente, para tener tiempo a dejarme el pecho desnudo, antes de llegar a su altura, recreándome por la situación, como la fiera que acecha a su presa relamiéndose la boca, observando a su presa a sabiendas que está ya indefensa. Al llegar a su altura, le pregunté si le molestaba que estuviese así, a lo que respondió tontamente, que no, que en absoluto, mientras se levantaba viniendo hacia mí y cuando nuestros cuerpos estaban prácticamente pegados, simplemente me miró directamente a los ojos.
No dijo nada, solo nos miramos. Me sonrió. Yo sonreí a su vez nerviosamente, con la mente liada en pensamientos contradictorios. Absorta en ellos, no me di cuenta, que poniendo su mano sobre la mía, había comenzado una danza excitante, sobre mi cuerpo. Su mirada me pedía con ansiedad, que nuestras bocas se fundieran en una sola. Sabia, que si eso ocurría, ya no habría vuelta atrás. Un torrente de sensaciones recorría mi mente y mi cuerpo. Su mirada no se apartaba de mis ojos, como deleitándose de lo que veía en ellos, deseo, lujuria, ansiedad, morbo,..........y temor. Yo era conocedora de su falta, de su ansiedad. Hacía casi dos años, que no mantenía relaciones, y su deseo, agazapado, reprimido durante ese tiempo, estaba aflorando salvajemente. Él era conocedor a su vez de mi lívido, de mi abstinencia obligada, de mis necesidades, pero en mi cabeza luchaban las dos opciones.
Siempre había sido el protagonista de mis fantasías sexuales, mi oscuro objeto del deseo. Pero por otro lado, era, sobre todo, mi AMIGO y para nada quisiera que eso cambiara nunca. ¿Qué hacer??
¿¿Nos dejamos llevar por nuestros cuerpos deseosos de placer??
aquella que cerré por creer que había encontrado al verdadero amor...
Acercándome despacio, noto está llena de telarañas, polvo y gotas marcadas,
al pegar mi rostro en ella...
Limpiaré esa ventana tal vez en un día o en muchos meses, pero tratando quede bien clara y transparente para que no lastime a los ojos haciéndoles llorar...
la aseo. Sí, la aseo.
No para que entre otro amor, no...
Quiero ver con mas claridad el mundo, los paisajes... Para que mi vivir sea muy sonriente y poder seguir viviendo.
Siempre con la frente en alto sin arrepentimientos, mucho menos lágrimas... Mirar el agua que cae del cielo, observar la luna, los caminos sin querer gritar por un amor...
hoy te dije adiós... un adiós como el que se le da a un ser que fallece, con dolor en el alma y el corazón con tortura de saber que no te veré mas. un adiós... sin lágrimas.
ese adiós que se veía llegar, que lo atrasaba día a día con la esperanza de que volvieras pidiendo recuperar lo vivido. con este adiós, un pedazo de mi se va tras de ti, pero no debo cortar tus alas.
llegó el adiós que nunca hubiese deseado llegara, que tal vez lo necesitábamos. Adiós.....
Sonicha(d.r.a.)
como duelen los recuerdos, como duele haber entregado, desafiado, quedar sin cariño para uno mismo. se que di todo de mi y tal vez recibí algo de ti; desafié al mundo entero. te defendí con garras de oso, te mostré a todos, porque eras todo para mi. Quizás amé con locura, perdiendo la cordura pero, llegó el momento en que tenías que jugártela por mi, y huiste! me di cuenta que era yo quien amaba por los dos, que estaba en deuda conmigo misma y que tal vez urdía una mentira para sentirme bien, que te aferraba a mi, inventando una historia que no existía... sin embargo me queda algo en claro. me sé amar! que me quiero como soy y que siempre sabré amarme tal vez mis alas estén lastimadas y duela, pero ellas sanarán y volarán mucho mas alto, mas fuerte y con más ahinco! Sonicha(d.r.a.)
Se llega el día de Navidad y no estás conmigo, como arde el pecho al recordarte... al no sentir tus caricias en mi cabello, tus hermosas palabras que siempre estaban allí. tus malos días en que trataba de no molestarte, puede ser un día especial, pero para mi no lo es desde que no estás conmigo. pueden ver la sonrisa en mis labios, que atienda a todos con ella.... mas nadie notará ese profundo abismo de mi corazón que cada día hace mas eco. tu ausencia es un dolor que he aprendido a llevar, mas no a olvidar. tan solo se que estás mejor que yo en este mundo y que algún día nos encontraremos. doy gracias a Dios por dejarme disfrutarte muchos años MADRE!
como duele dejarte ir... dicen que debemos cerrar páginas, libros, bibliotecas... si yo cierro el libro que llevo contigo, sería como no haberlo vivido. es un libro con muchas páginas en blanco que tal vez nunca se escriban, esas letras se pierdan con el viento... y quede todo en el aire. no sé si es madurar el dejar que ese amor se vaya perdiendo en el olvido, no escribir mas páginas, arrancar las hojas no escritas... seguir adelante, sin esperar ya nada de ti. no aferrarme ni aferrarte soltarte...soltarte....soltarme. volar, conocer nuevos horizontes... lanzarme de nuevo a lo desconocido, a lo impredecible... a lo inimaginable... que fácil es decirlo, que difícil es hacerlo... sería lo ideal..... pero cómo duele!! Sonicha(d.r.a.)
Es difícil llegar a ser uno mismo, he aprendido mucho de otros seres, bien sean llamados amigos, familiares... si muchas veces mi sonrisa es dibujada, no dura mucho tiempo en mi cara, ya que el dolor que se lleva tatuado en el alma, nos borra el fingimiento, aunque sea para no demostrarlo. trato de ser la mejor amiga, la mejor compañera, la mejor madre, y es difícil ya que siempre sale a relucir el pequeño error que cometas, no se valorará los que tu hayas hecho por ellos. Ayudo a muchas personas y miles de veces no espero a que me pidan ayuda, pero si la piden hago lo posible por cumplir, así después ni me volteen a mirar, me siento satisfecha y es lo que importa... he encontrado gente totalmente fuera de serie, personas que me han llenado mi vida con pequeños y valiosos detalles haciendo los momentos muy inolvidables... Amo la soledad y muchas veces la odio, pues me llegan recuerdos que no son compañía sino punzadas en el alma... el dolor me ha enseñado a tener una fortaleza de hierro, a no derramar lágrimas ya por nada ni por nadie. tengo muchas expectativas, e igualmente muchas lecciones por aprender... sé lo que quiero y lo que puedo tener, aunque mis sueños no los desecho por ningún motivo. no me siento fracasada, asi algunas veces lo haya pensado, me siento firme! Deseo fervientemente ser amada como mujer, con mis defectos,que mis virtudes aunque sean pocas no se tengan en cuenta... y sobretodo que me demuestren ese amor... por ahora comprendí que debo amarme, tal como lo hago en este momento... sin embargo siempre es lindo sentirse amado sin condiciones...
Sonicha (d.r.a)